La empatía como clave en el fenómeno de la televisión

 

Más allá del abanico de grandes ideas detrás del mundo televisivo, el factor determinante del éxito de una propuesta reside – para Ricardo Morán, productor y director de TV– en la conexión que se logre con el público.

Un público que espera conocer historias y encontrarse en las mismas, como si se tratase de una dinámica de introspectiva mientras está en el sillón de su casa frente a una pantalla, no dudará en dejar el control remoto al lado y vivir minuto a minuto el ímpetu de este fenómeno de comunicación. El público espera emociones. ¿Cómo abordarlas?

“Tenemos que hacer algo que como público veríamos”, “hacer televisión es hacer un diálogo con ellos” y “hay que preocuparse por aquello que la persona que está en su casa disfruta viendo” son algunos de los enunciados con los que Ricardo Morán declara la importancia de generar empatía con los televidentes.

Es a partir de la búsqueda constante de conexiones que la televisión se redefine. A diferencia de Youtube o Netflix, el mercado televisivo tiene la ventaja de la inmediatez y del diálogo permanente: “Podemos hablarle a la gente aquí y ahora”. Lejos de los juicios que el número del rating supone, la pertinencia de mensajes entre la dinámica establecida entre el programa, los auspiciadores y el canal hacia el público, termina por determinar la permanencia de una propuesta a través del tiempo.